
No podía resistir la tentación de dedicar este artículo a una polémica de estos últimos días que ha servido para alimentar más de una airada y subversiva reacción del progresismo patrio y los medios que le dan cobertura. No podía porque afecta a un programa en el que participo y del que me siento muy orgulloso, y del que desde el pasado jueves me siento aún más orgulloso, y a un periodista con el que seguramente tenga muchas discrepancias, pero que el otro día ofreció toda una lección de lo que significa tener principios y valores y actuar conforme a ellos, frente a esa izquierda que solo obedece al principio de que el fin justifica los medios y por lo tanto todo vale.



Desde hace unos años pasan cosas absolutamente increíbles pero, con los políticos que nos gobiernan no me extraña nada porque como dijo Alfonso Guerra “este país no lo conocerá ni la madre que lo parió”. Pero como no estoy aquí para hablar de política sino de gastronomía voy directo a lo que quiero decir.
¡Nos veremos en el cielo!
Durante tres días, los coches de época volverán a estar de moda. Aunque parezca una afirmación paradójica, ésta es muy real, ya que del 20 al 22 de marzo se celebrará la 52 edición del Rallye Internacional de Coches de Época Barcelona–Sitges • Gran premio Audi, una prueba popular que atrae a muchísimos participantes de España y Europa y que, paralelamente, cautiva la atención de un numeroso público que se concentra en ambas ciudades marineras y en la totalidad de su recorrido para contemplar a los vistosos vehículos, en su mayoría auténticas joyas de museo perfectamente conservadas, cuya fabricación fue anterior a 1928.
MISCELANEA