Nace un Mito. Ron Matusalem

1872: Nace un mito. Dos hermanos españoles, Benjamín y Eduardo Camp junto a un tercer socio, Evaristo Álvarez, se embarcan en una aventura fascinante. Crear el más suave de los rones de calidad que se hubiera probado nunca. La tradición cubana unida al método de elaboración y añejamiento de los brandys y coñacs , dan lugar a una fórmula única y secreta, que la familia guardará celosamente a través de generaciones. Y nace, en Santiago de Cuba, el Ron Matusalem . Un nombre que, casi 140 años después, para muchas personas en todo el mundo, sigue siendo- tanto o más que entonces- sinónimo emblemático de la máxima calidad.

 

1872: Nace un Mito. Ron Matusalem

Dos hermanos españoles, Benjamín y Eduardo Camp junto a un tercer socio, Evaristo Álvarez, se embarcan en una aventura fascinante. Crear el más suave de los rones de calidad que se hubiera probado nunca. La tradición cubana unida al método de elaboración y añejamiento de los brandys y coñacs , dan lugar a una fórmula única y secreta, que la familia guardará celosamente a través de generaciones. Y nace, en Santiago de Cuba, el Ron Matusalem . Un nombre que, casi 140 años después, para muchas personas en todo el mundo, sigue siendo- tanto o más que entonces- sinónimo emblemático de la máxima calidad.

1930-1950: Días de Ron y Rosas

Eran los años del esplendor cubano. La Ley Seca atraía hacia el país el turismo americano. El país caribeño vivía una etapa de glamour y La Habana ,considerada “el París de las Américas “ , era una ciudad cosmopolita donde se sucedían los espectáculos y fiestas, con Matusalem como una de sus estrellas. El cambio de régimen , la llegada al poder del Fidel Castro , en 1960, lleva a la familia al exilio y crecen las tensiones sobre el control de la marca.

Decada de los 90: Renace la Leyenda

A principio de los noventa, la familia Álvarez recupera el timón de la compañía y, a partir de ese momento, se centra únicamente en la elaboración de variedades Premium, en el segmento alto de la gama de rones. Hoy, Matusalem se produce y embotella, íntegramente, en República Dominicana, donde el sol, el clima, la abundancia y la calidad de la caña de azúcar, proporcionan las bases óptimas para la conservación de la fórmula original y los altos estándares de calidad establecidos por los fundadores de la marca.

ASÍ SE CREA UN MITO DEL RON

Procedente de la fermentación de la melaza de la caña de azúcar, el ron es un destilado característico de la zona caribeña, cuyo proceso de elaboración se basa en tradiciones artesanales. La planta , inicialmente silvestre y cuyo origen muchos sitúan en el área de Nueva Guinea o la India, era ya conocida en la antigüedad por sus supuestas propiedades curativas. Tras extenderse por el Mediterráneo, de la mano de las caravanas comerciales árabes y los Cruzados , llegó hasta el Nuevo Continente a través de las naves de los descubridores españoles. La extensión de su cultivo – durante la segunda mitad del siglo XVI- y el desarrollo de las técnicas de destilación, que aportaron algunas de las colonias europeas , hicieron que este licor, en un principio rudimentario, comenzara a producirse de forma cada más generalizada y perfeccionada y se convirtiera en una verdadera institución a finales del XIX.

MATUSALEM. EL RON CON SOLERA

Tres son las grandes aportaciones de Matusalem que suben los estandares del ron a las cotas más altas:

Las mejores materias primas:

Matusalén selecciona y añeja sólo los alcoholes más puros.

La Fórmula Original, rigurosamente conservada y respetada desde su inicio.

El Método Solera de mezcla y envejecimiento , basado en las técnicas de jérez, brandys y coñacs, que raras marcas utilizan, y en las que se emplea una combinación única de distintas variedades de rones añejos, cuyo promedio de edad se refleja en el número Solera. Un proceso que garantiza la homogeneidad del producto y hace posible que las mejores características de cada uno de los rones que lo componen, se reúnan para adquirir, finalmente, el carácter y el sabor de la madera de roble en las barricas.

Lo que para otros es el máximo, para Matusalem es el mínimo.

Un ron que empieza donde otros terminan. Con el máximo nivel de exigencia y selección, que da lugar a tres grandes variedades.

Gran Reserva 15, Clásico 10 y Solera 7.

GRAN RESERVA 15

Conocido como el “Coñacs de los rones”, este ron Solera es la elección perfecta para los que buscan una calidad excepcional y un sabor sofisticado. Complejo, pero de aterciopelada suavidad marcada en su buqué y paladar, Gran Reserva es un ron super premium ideal para tomar solo o con hielo.

NOTAS DE CATA

Color: Ambarino con tonos rojizos y ocres.

Aroma: Aroma complejo, fino e integrado. Resalta el balsámico, de maderas más persistentes. Tono de serrería y madera seca, que le da un aroma potente y rico.

Boca: Muy agradable y de nuevo complejo. De textura suave y paso complejo y persistente, con notas secantes de roble. Sensación de cacao, colonizando de forma general la boca sin ser empalagoso.

CLÁSICO 10

Matusalem Clásico se elabora a base de selectos rones añejados y envejecidos en barricas de roble, mediante el Método Solera , a fin de conseguir un ron de calidad superior, sabor distinto y suavidad excepción. Se presenta en una estilizada y elegante botella, que evoca los clásicos cubanos. Un ron de altísima calidad ideal para tomar sólo o con hielo, pero perfecto para la preparación de cócteles y combinados a los que añade un toque de personalidad.

NOTAS DE CATA

Color: Dorado con matices tostados. Brillante, sin ninguna sensación nebulosa.

Aroma: Aroma complejo donde los caramelos y los toffees comparten protagonismo con los tostados, café en grano, coco. Algo punzante y de sensación resinosa (pino y resina de pino).

Boca: Agradable y sedoso, equilibrado entre los especiados del caramelo (vainilla) y de la barrica, todo vestido por un alcohol bien integrado.

SOLERA 7

Matusalem Solera 7, un ron oscuro añejado según el sistema de Solera. Una suavidad excepcional con una terminación pronunciada. Su presentación con etiqueta grabada en relieve refleja la excelente calidad de la marca y la tradicional herencia del ron cubano.

NOTAS DE CATA

Color: Dorado caoba, con matices almibarados.

Aroma: Intenso y aromático, sobre un fondo de maderas, integradas y limpias. Recuerdos de bergamota y vainilla.

Boca: Suave, carnoso y cálido con una textura en boca agradable y cremosa sin manifiesto de aristas punzantes.