Bribón es más que un barco. Es historia de la navegación, el barco por el que han pasado y en el que se han formado algunos de los mejores regatistas de España, y que ha permitido dar a conocer sus nombres en los cinco continentes. Su larga estela, la dejada durante 38 años de trayectoria, está marcada por la presencia fundamental de dos personas sin las cuales el proyecto no hubiera sido el mismo: SS. MM. el Rey Don Juan Carlos y José Cusí.

 

 

 

El Bribón vuelve a puerto


Bribón es más que un barco. Es historia de la navegación, el barco por el que han pasado y en el que se han formado algunos de los mejores regatistas de España, y que ha permitido dar a conocer sus nombres en los cinco continentes. Su larga estela, la dejada durante 38 años de trayectoria, está marcada por la presencia fundamental de dos personas sin las cuales el proyecto no hubiera sido el mismo: SS. MM. el Rey Don Juan Carlos y José Cusí.

Cuando, en la primavera de 2004 Ignacio Triay y Nacho Postigo nos explicaron su proyecto, vimos clarísimo que ése era el camino a seguir” explica José Cusí, armador de la saga Bribón. “Estábamos un tanto… decepcionados de competir en tiempo compensado, no nos acaba de satisfacer, por lo que decidimos dar un paso adelante y hablar con diversos armadores europeos para crear la clase y sentar las bases del circuito”.

Echando la vista atrás Cusí, industrial catalán, se muestra satisfecho de la decisión: “Los tiempos actuales hay que asumirlos, y comprender las dificultades de armadores y patrocinadores, pero es cuestión de un tiempo que mejoren. Cuando en la segunda temporada -2006- la flota pasó de 20 barcos, vivimos un año excepcional. Son muchos barcos hablando de 52 pies de eslora. Creo que es el mejor barco y escenario que actualmente hay en Europa para competir”.

Desde la prueba inaugural en Punta Ala (Italia), en mayo de 2005, el Circuito MedCup ha evolucionado mucho. Los barcos no han dejado de innovar en formas y materiales, fruto tanto del mayor conocimiento de la regla por parte de los diseñadores como del ajuste de las reglas. Curiosamente, el equipo insignia de la vela española ha sido el que menos ha renovado su embarcación. “En 2005 comenzamos con un diseño de Bruce Farr, un barco gemelo a los Caixa Galicia y Aifos. Dos temporadas más tarde estrenamos un Vrolijk, que construimos en Valencia” detalla Ignacio Triay, responsable del equipo, “Tal vez estiramos demasiado ese barco, íbamos un poco cortos de prestaciones, y esta temporada competimos con el antiguo Matador, un Vrolijk del 2009”.

Coinciden armador y Triay, su mano derecha, al rememorar los momentos más duros de estas siete temporadas: “Sin duda los dos abordajes sufridos y que nos ocasionaron serios desperfectos. Fue una sensación de impotencia y de rabia, pues el barco es tu cómplice”, apunta el último. Sucedieron en Ibiza 2006 y en Cagliari 2010, curiosamente en los eventos de clausura de sendas temporadas, y que dieron paso al cambio de barco.

38 años han dado, además, para cambios importantes en una muy larga relación de tripulantes. Cuatro de los actuales miembros han estado presentes en todas las ediciones del Circuito Audi MedCup a bordo de Bribón: “Alberto Viejo, Marcel Van Triest y yo hemos estado desde 2005, pero también hay que destacar a Ross MacDonald, que sólo falló la temporada pasada por compromisos laborales”, recuerda Triay. La nómina de patrones tampoco ha sido corta. El norteamericano Buchan, amateur, fue el primer timonel, a fin de cumplir los requisitos de la categoría Corinthian entonces existente, que fue sustituido por Angie Diez en el último evento de 2005. Luego llegaron Bekking, José María Torcida, Dean Barker, Thierry Peponnet, y el gallego Gonzalo Araujo en las dos últimas temporadas, que tal vez signifique la paulatina españolización del equipo. “Estoy muy orgulloso de que 13 de los 15 tripulantes sean españoles”, afirma Cusí.
Sobre la retirada el más famoso armador español no busca excusas: reconoce que la edad no pasa en balde, y que tanto él como SS. MM. El Rey Don Juan Carlos acumulan más primaveras de las aconsejables para seguir compitiendo en estos exigentes barcos. Hacerlo en Barcelona no es casualidad, pues “ aquí comenzó todo hace 38 años y nos apetecía terminarlo aquí”, confiesa Cusí. “Cerrar este ciclo ganando sería lo máximo. Tengo confianza en quedar bien, pero primeros es algo muy difícil. Me sabe muy mal que nuestro patrón no pueda estar presente en la última regata del Bribón, pero nos sigue cada día y está presente”, añade.

Sea cual sea el resultado final, el último adiós al Bribón será emotivo y lleno de gratitud por todo lo que ha supuesto para el deporte de la vela española y europea.
“¡¡Ah, por cierto!! que quede claro, yo no me retiro, quiero seguir navegando aunque no sea en regatas”, se despedía Cusí.