MESA DE CATA TAULA DE TAST

Cataluña está viviendo una revolución en cuanto al nivel y calidad de sus quesos. Pequeñas queserías artesanales proliferan por todo el país reinventando tecnologías y desarrollando quesos novedosos y con personalidad. Desde las faldas pirenaicas de Alt Urgell, Cerdanya y Val D´Aran, hasta Pallars Jussa en Lleida, Albioc y Valle del Ebro en Tarragona, Terradelles en Girona... proliferan estas modernas elaboraciones.

Hacia ellas se dirigió la D.O. Ca. Rioja proponiendo un encuentro con una selección de sus vinos blancos. La original cata de armonías entre ambos productos se ha llevado a cabo en el Salón Noble del Palacete Abadal perteneciente al Banco Medialanum, situado en plena Avenida Diagonal, en Barcelona. Ha sido un encuentro perfecto en el que se desmontaron algunos mitos, entre ellos que los quesos con quien combinan bien son con los vinos tintos. La frescura de estos blancos y su bien equilibrada acidez, en combinación con los quesos, limpiaban el paladar, refrescaban y permitían reafirmar las virtudes y cualidades organolépticas de los quesos. Por parte de la D.O. Ca. Rioja se presentaron siete vinos, desde jóvenes a fermentados en barrica y con crianza. Por parte de los quesos de Cataluña llegaron siete elaboraciones procedentes de leche pasteurizada y cruda de vaca, cabra y oveja; de corteza lavada o dura.

Los primeros en cogerse del brazo fueron Monopole 2014 con Formatge Ecològic de Puigcerver; siguieron Vivanco Tempranillo Blanco 2014 con Cal Fort; Coto Mayor 2014 con El Cremós d'Alba; Izadi Fermentado en Barrica con Gebrat D´Obaga; Viña Pomal Fermentado en Barrica 2013 con Serra del Tormo; Félix Azpilicueta Colección Privada 2013 con Puigpedrós; y cerraban Lecea Crianza 2012 con Formatge Blau Voler Volar, este último una extraordinaria curiosidad, ya que es uno de los escasísimos quesos azules, que en toda España, se elaboran con leche cruda de cabra.

La cata fue dirigida por Guillermina Sánchez una de las más reconocida especialista en quesos y vinos. Grandes quesos catalanes y grandes vinos blancos de Rioja. Resultó una combinación perfecta.