La Costa de Estoril, a orillas del Atlántico, es un destino único para la práctica de una gran diversidad de deportes junto al mar. Esta región portuguesa se ha convertido en peregrinación casi obligada de surfistas por sus condiciones meteorológicas. La playa de Guincho es el punto de encuentro de los “waterman” profesionales que cabalgan las olas en tabla o desplegando sus velas con el kitesurf. Los deportes náuticos son otro de los atractivos de la Costa de Estoril, así como el golf que puede practicarse, de forma excepcional, a pocos metros del mar y en contacto con la brisa marina.
COSTA DE ESTORIL
La Costa de Estoril, a orillas del Atlántico, es un destino único para la práctica de una gran diversidad de deportes junto al mar. Esta región portuguesa se ha convertido en peregrinación casi obligada de surfistas por sus condiciones meteorológicas. La playa de Guincho es el punto de encuentro de los “waterman” profesionales que cabalgan las olas en tabla o desplegando sus velas con el kitesurf. Los deportes náuticos son otro de los atractivos de la Costa de Estoril, así como el golf que puede practicarse, de forma excepcional, a pocos metros del mar y en contacto con la brisa marina.
Las suaves temperaturas que se registran todo el año y el viento que sopla con fuerza en la zona situada entre Cascais y Sintra, a orillas del mar, permite a los “watermans” cabalgar las olas y vivir sensaciones únicas en el mar Atlántico. El surf se ha convertido en una de las disciplinas más solicitadas en la Costa de Estoril. Existen escenarios más pro, como la playa de Guincho que conserva su esencia salvaje. La ‘alfombra’ de dunas naturales que se forman en su arenal es uno de sus distintivos y la prueba más palpable de la velocidad del viento que permite la formación de grandes olas que estos especialistas cabalgan en cada una de sus disciplinas como surf, kitesurf, windsurf, bodyboard o funboard.
El ambiente surfero se respira en sus playas, pero también en el Bar do Guincho, un establecimiento juvenil donde degustar la mejor gastronomía de la región o un rápido tentempié a pie de playa. Esta filosofía también se contagia en el Hotel Muchaxo, uno de los lugares de visita obligada para disfrutar de una estancia 100% surfera. Y para los bolsillos más ajustados, el camping Orbitur Guincho se encuentra tras las dunas de esta mágica playa y cuenta con todos los servicios como áreas comerciales y bungalows para la comodidad de sus visitantes.
Golf en Estoril.
La Costa de Estoril es uno de los destinos elegidos por los amantes del golf. Dispone de siete campos de 18 hoyos junto a unos modernos resorts, diseñados por los mejores arquitectos internacionales. Además, las suaves temperaturas que se registran los 365 días del año permiten practicar este deporte también en invierno. Por estos condicionantes, esta región portuguesa fue elegida como el ‘Mejor Destino de Golf’ en 2003 y ‘Mejor destino de golf del año de Europa’ en 2007.
Estos siete campos de golf son el Belas Culbe de Campo, Golfe do Estoril, Lisbon Sports Club, Quinta da Beloura Golfe, Quinta da Marinha Golf, Penha Longa Atlántico y Oitavos Dunes, estos dos últimos se encuentran entre los 50 mejores campos de Europa. Además, cuenta con un campo de nueve hoyos, el Penha Longa Monastery. Estoril Golf Coast permite conocer los distintos campos de la región de Estoril y Sintra, mediante el Golf Passport que permite jugar en cinco campos para vivir una experiencia sin límites.
Estoril al natural.
El parque natural de Sintra es uno de los enclaves naturales más importantes de la Costa de Estoril. Un pulmón verde donde cultura y naturaleza convergen en un entorno único. En este espacio, los visitantes pueden perderse por sus caminos a pie, en bicicleta o a caballo. También se puede ascender a la cima y descubrir alguno de los palacios que coronan la sierra de Sintra
como el Palacio da Pena, Monserrate o Quinta da Regaleira. Un espacio único donde se levanta el centro de Preservación del Lobo Ibérico y donde también se pueden encontrar restos de huellas prehistóricas.
Patrimonio de la Humanidad.
No es habitual encontrar, tan cerca de una metrópoli como es Lisboa, un parque natural que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La sierra de Sintra es uno de los enclaves naturales más importantes de Portugal donde convergen en armonía la fauna y flora autóctonas, en el extremo más occidental del continente europeo, sin que el factor humano haya vulnerado este espacio único en la Costa de Estoril. El parque presenta una gran diversidad de paisajes, desde frondosos bosques hasta dunas y lagunas, sin olvidar las playas acantiladas. La sierra proporciona un micro clima que, en ocasiones, le envuelve de un halo misterioso y gótico. No es de extrañar que escritores de referencia de la novela fantástica del siglo XIX como Lord Byron y Mary Shelley decidieran alojarse temporalmente en este enclave natural.
Concretamente, residieron en el Palacio Monserrate. Y es que en esta sierra también se descubren impresionantes palacios que coronan las cimas del lugar. El Palacio da Pena es uno de los mayores ejemplos del romanticismo portugués con una gran combinación de estilos arquitectónicos, mientras que Quinta da Regaleira incorpora elementos de la logia masónica. La Sintra misteriosa se completa con la visita a la casa de Hans Christian Andersen. Pese a que residió pocos meses en la Casa do Adro, el lugar sirve de inspiración para sus cuentos infantiles. Otro de los puntos de interés es el Castelo dos Mouros, construido
por los árabes en los siglos VIII y IX, rodeado de murallas y torres, le convierten en uno de los vestigios de la antigua necrópolis medieval.
La fauna y flora del lugar son otro de los atractivos de este pulmón verde en la Costa de Estoril. Todavía se pueden encontrar ejemplares de la flora primitiva como el roble-cerquiño, la carrasca y la característica ‘saudade’ en representación de la flora portuguesa. También se pueden descubrir ejemplares de conejos salvajes, zorros y grandes especies de aves, entre las cuales, destacan el águila de Bonelli y el halcón peregrino. En el Valle de Guarda se encuentra el Centro de Preservación del Lobo Ibérico donde se puede observar una manada de lobos en su hábitat natural y en total libertad, como medio para preservar esta especie altamente amenazada. Además, se permiten las adopciones para así contribuir a su protección. De este modo, el adoptante puede visitar el centro y seguir el crecimiento del lobo adoptado.
Pero Sintra fue también un lugar prehistórico. Junto a la Playa Grande, una de las áreas de surf más importantes de la Costa de Estoril, se encuentran huellas de dinosaurios muy visibles en una pared vertical calcárea. Datan de hace 120 millones de años, en el Cretácico, y son huellas de Saurópodos, unos dinosaurios herbívoros de cuello largo. Estos ejemplos evidencian el gran legado de un parque natural lleno de contrastes a orillas del mar Atlántico.
RUTAS EN BTT, SENDERISMO Y A CABALLO
La Costa de Estoril cuenta con 15 rutas para recorrer junto al mar o por los frondosos bosques de la sierra de Sintra, para descubrir la flora y fauna que habitan en la zona u obtener unas vistas panorámicas únicas. Los recorridos pueden realizarse a pie, en BTT o a caballo, ya que la mayoría son de dificultad baja y media dirigida a todos los públicos. Destaca la ruta de los Capuchinos que tiene una duración de unas 3 horas y un recorrido de 7 kilómetros. Discurre por el interior de la sierra de
Sintra hasta el Convento de los Capuchinos. En él habitaron varias comunidades de frailes franciscanos, de entre los cuales destacó Fray Honorio. Según cuenta la leyenda, vivió casi 100 años, pese a habitar los últimos 30 años de su vida en una gruta dentro de los muros del convento como penitencia.
Otro de los recorridos más interesantes es la que discurre hasta la Peninha da Sintra, desde donde se obtienen unas espectaculares vistas tanto del parque natural como de la costa atlántica, ya que se encuentra a 488 metros de altura. La ruta tiene una extensión de 4,5 kilómetros que se recorre en poco más de 2 horas y media, ya que su dificultad es baja.
LA PUESTA DE SOL DE EUROPA
Cabo da Roca forma parte del enclave del Parque Natural de Sintra y es, además, el punto más occidental de Europa, donde cada día el sol se despide del viejo continente. Este mirador es uno de los puntos más mágicos y románticos de la Costa de Estoril. En este promontorio se descubre un monolito con una descripción del célebre poeta portugués Luís de Camôes: “Donde la tierra termina y el mar empieza”. Desde el mirador se divisa la playa da Orsa y escarpados acantilados que contrastan con laderas verdes. En la oficina de información turística puedes recoger el certificado que acredita tu paso por el punto más occidental de Europa. Pero la puesta de sol también es un espectáculo desde la Peninha da Sintra, la Boca do Inferno o la Bahía de Cascais.
COSTA DE ESTORIL

La Costa de Estoril, a orillas del Atlántico, es un destino único para la práctica de una gran diversidad de deportes junto al mar. Esta región portuguesa se ha convertido en peregrinación casi obligada de surfistas por sus condiciones meteorológicas. La playa de Guincho es el punto de encuentro de los “waterman” profesionales que cabalgan las olas en tabla o desplegando sus velas con el kitesurf. Los deportes náuticos son otro de los atractivos de la Costa de Estoril, así como el golf que puede practicarse, de forma excepcional, a pocos metros del mar y en contacto con la brisa marina.

Las suaves temperaturas que se registran todo el año y el viento que sopla con fuerza en la zona situada entre Cascais y Sintra, a orillas del mar, permite a los “watermans” cabalgar las olas y vivir sensaciones únicas en el mar Atlántico. El surf se ha convertido en una de las disciplinas más solicitadas en la Costa de Estoril. Existen escenarios más pro, como la playa de Guincho que conserva su esencia salvaje. La ‘alfombra’ de dunas naturales que se forman en su arenal es uno de sus distintivos y la prueba más palpable de la velocidad del viento que permite la formación de grandes olas que estos especialistas cabalgan en cada una de sus disciplinas como surf, kitesurf, windsurf, bodyboard o funboard.

El ambiente surfero se respira en sus playas, pero también en el Bar do Guincho, un establecimiento juvenil donde degustar la mejor gastronomía de la región o un rápido tentempié a pie de playa. Esta filosofía también se contagia en el Hotel Muchaxo, uno de los lugares de visita obligada para disfrutar de una estancia 100% surfera. Y para los bolsillos más ajustados, el camping Orbitur Guincho se encuentra tras las dunas de esta mágica playa y cuenta con todos los servicios como áreas comerciales y bungalows para la comodidad de sus visitantes.

Golf en Estoril.

La Costa de Estoril es uno de los destinos elegidos por los amantes del golf. Dispone de siete campos de 18 hoyos junto a unos modernos resorts, diseñados por los mejores arquitectos internacionales. Además, las suaves temperaturas que se registran los 365 días del año permiten practicar este deporte también en invierno. Por estos condicionantes, esta región portuguesa fue elegida como el ‘Mejor Destino de Golf’ en 2003 y ‘Mejor destino de golf del año de Europa’ en 2007.

Estos siete campos de golf son el Belas Culbe de Campo, Golfe do Estoril, Lisbon Sports Club, Quinta da Beloura Golfe, Quinta da Marinha Golf, Penha Longa Atlántico y Oitavos Dunes, estos dos últimos se encuentran entre los 50 mejores campos de Europa. Además, cuenta con un campo de nueve hoyos, el Penha Longa Monastery. Estoril Golf Coast permite conocer los distintos campos de la región de Estoril y Sintra, mediante el Golf Passport que permite jugar en cinco campos para vivir una experiencia sin límites.

Estoril al natural.

El parque natural de Sintra es uno de los enclaves naturales más importantes de la Costa de Estoril. Un pulmón verde donde cultura y naturaleza convergen en un entorno único. En este espacio, los visitantes pueden perderse por sus caminos a pie, en bicicleta o a caballo. También se puede ascender a la cima y descubrir alguno de los palacios que coronan la sierra de Sintra como el Palacio da Pena, Monserrate o Quinta da Regaleira. Un espacio único donde se levanta el centro de Preservación del Lobo Ibérico y donde también se pueden encontrar restos de huellas prehistóricas.

Patrimonio de la Humanidad.

No es habitual encontrar, tan cerca de una metrópoli como es Lisboa, un parque natural que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La sierra de Sintra es uno de los enclaves naturales más importantes de Portugal donde convergen en armonía la fauna y flora autóctonas, en el extremo más occidental del continente europeo, sin que el factor humano haya vulnerado este espacio único en la Costa de Estoril. El parque presenta una gran diversidad de paisajes, desde frondosos bosques hasta dunas y lagunas, sin olvidar las playas acantiladas. La sierra proporciona un micro clima que, en ocasiones, le envuelve de un halo misterioso y gótico. No es de extrañar que escritores de referencia de la novela fantástica del siglo XIX como Lord Byron y Mary Shelley decidieran alojarse temporalmente en este enclave natural.

Concretamente, residieron en el Palacio Monserrate. Y es que en esta sierra también se descubren impresionantes palacios que coronan las cimas del lugar. El Palacio da Pena es uno de los mayores ejemplos del romanticismo portugués con una gran combinación de estilos arquitectónicos, mientras que Quinta da Regaleira incorpora elementos de la logia masónica. La Sintra misteriosa se completa con la visita a la casa de Hans Christian Andersen. Pese a que residió pocos meses en la Casa do Adro, el lugar sirve de inspiración para sus cuentos infantiles. Otro de los puntos de interés es el Castelo dos Mouros, construido
por los árabes en los siglos VIII y IX, rodeado de murallas y torres, le convierten en uno de los vestigios de la antigua necrópolis medieval.

La fauna y flora del lugar son otro de los atractivos de este pulmón verde en la Costa de Estoril. Todavía se pueden encontrar ejemplares de la flora primitiva como el roble-cerquiño, la carrasca y la característica ‘saudade’ en representación de la flora portuguesa. También se pueden descubrir ejemplares de conejos salvajes, zorros y grandes especies de aves, entre las cuales, destacan el águila de Bonelli y el halcón peregrino. En el Valle de Guarda se encuentra el Centro de Preservación del Lobo Ibérico donde se puede observar una manada de lobos en su hábitat natural y en total libertad, como medio para preservar esta especie altamente amenazada. Además, se permiten las adopciones para así contribuir a su protección. De este modo, el adoptante puede visitar el centro y seguir el crecimiento del lobo adoptado.

Pero Sintra fue también un lugar prehistórico. Junto a la Playa Grande, una de las áreas de surf más importantes de la Costa de Estoril, se encuentran huellas de dinosaurios muy visibles en una pared vertical calcárea. Datan de hace 120 millones de años, en el Cretácico, y son huellas de Saurópodos, unos dinosaurios herbívoros de cuello largo. Estos ejemplos evidencian el gran legado de un parque natural lleno de contrastes a orillas del mar Atlántico.

RUTAS EN BTT, SENDERISMO Y A CABALLO

La Costa de Estoril cuenta con 15 rutas para recorrer junto al mar o por los frondosos bosques de la sierra de Sintra, para descubrir la flora y fauna que habitan en la zona u obtener unas vistas panorámicas únicas. Los recorridos pueden realizarse a pie, en BTT o a caballo, ya que la mayoría son de dificultad baja y media dirigida a todos los públicos. Destaca la ruta de los Capuchinos que tiene una duración de unas 3 horas y un recorrido de 7 kilómetros. Discurre por el interior de la sierra de Sintra hasta el Convento de los Capuchinos. En él habitaron varias comunidades de frailes franciscanos, de entre los cuales destacó Fray Honorio. Según cuenta la leyenda, vivió casi 100 años, pese a habitar los últimos 30 años de su vida en una gruta dentro de los muros del convento como penitencia.

Otro de los recorridos más interesantes es la que discurre hasta la Peninha da Sintra, desde donde se obtienen unas espectaculares vistas tanto del parque natural como de la costa atlántica, ya que se encuentra a 488 metros de altura. La ruta tiene una extensión de 4,5 kilómetros que se recorre en poco más de 2 horas y media, ya que su dificultad es baja.

LA PUESTA DE SOL DE EUROPA

Cabo da Roca forma parte del enclave del Parque Natural de Sintra y es, además, el punto más occidental de Europa, donde cada día el sol se despide del viejo continente. Este mirador es uno de los puntos más mágicos y románticos de la Costa de Estoril. En este promontorio se descubre un monolito con una descripción del célebre poeta portugués Luís de Camôes: “Donde la tierra termina y el mar empieza”. Desde el mirador se divisa la playa da Orsa y escarpados acantilados que contrastan con laderas verdes. En la oficina de información turística puedes recoger el certificado que acredita tu paso por el punto más occidental de Europa. Pero la puesta de sol también es un espectáculo desde la Peninha da Sintra, la Boca do Inferno o la Bahía de Cascais.