TREN MONTPELLIER

Los dos operadores líderes en Alta Velocidad, Renfe y SNCF crearon una alianza estratégica que hizo posible la primera conexión internacional de lta Velocidad España-Francia con el viaje inaugural el pasado 15 de Diciembre de 2013, recortasndo significativamente los tiempos de trayecto entre las principales ciudades de ambos países. RENFE - SNCF en cooperación conectan 21 destinos internacionales traslasando al pasajero de centro a centro de las ciudades de Madrid, Zaragoza, Tarragona, Barcelona, Girona y Figueres en España y Perpignan, Narbona, Beziers, Agde, Sète, Carcassone, Toulouse, Mointpellier, Nimes, Avignon, Aix en Provence, Marsella, Valence, Lyon y Paris en Francia durante todo el año. Cinco frecuencias diarias unen ambos países que incrementan en seis en primavera y en siete en verano.

Las conexiones directas unen Barcelona y París en 6 horas y 15 minutos, Madrid y Marsella en 7 horas y 39 minutos, Barcelona con Lyon en menos de 5 horas y Barcelona con Toulouse en 3 horas, recortando los tiempos de viaje significativamente y acercando al público una nueva opción de transporte, teniendo en cuenta que Francia es uno de los principlaes destinos turísticos para el pasajero español España para el turista francés.

El éxito de esta unión se debe a las ventajas que ofrecen los trenes de Renfe - SNCF en cooperación respecto a otros medios de transporte, facilitando el acceso a las ciudades de destino, eliminando los controles de acceso y permitiendo acceder al tren hasta 2 minutos antes de la salida. Durante el trayecto se brindan todo tipo de comocidades con movilidad dentro del tren, coche bar, plazas con mesa y corriente eléctrica en todos los asientos, espacio para personas con movilidad reducida, opción de llevar hasta tres maletas ofreciendo un viaje relajado sin estrés y disfrutando de los maravillosos paisajes de los recorridos.

A un paso del mar Mediterráneo se encuentra la ciudad de Montpellier que es, junto a Aix-en-Provence, una de las ciudades más interesantes del sur de Francia. Su carácter abierto, su rico ambiente cultural y la abundancia de terrazas, restaurantes y tiendas las hacen amistosas y animadas. El hecho que ambas sean importantes nucleos universitarios, favorece esta disposición. Sin olvidar que Montpellier y Niza son los dos polos industriales y científicos del sur de Francia, por delante de Marsella. El arco de Triunfo que da entrada al casco antiguo de Montpellier. Foto de Hyrene Koponen.

Tanto Montpellier omo Aix, son ciudades que carecen de un monumento o acontecimiento capital, aunque no por ello adolecen de lugares de interes. En lugar del anfiteatro de Nimes o Arles; del inmenso Mediterraneo de Marsella; del Festival de cine de Cannes; o del glamour de Niza o Mónaco; Montpellier posee algo que hace a la ciudad “habitable”. El turista, rápidamente se imagina viviendo en estas ciudades, de tamaño medio, -Montpellier tiene 245.000 habitantes; 480.000 en la aglomeración-, donde se puede gozar de todas las ventajas de las urbes sin el agobio de las megalopolis.Comedie Montpellier

El Écusson (centro histórico) está plagado de callejuelas medievales y lugares inolvidables como la Plaza de la Comédie, la más emblemática de Montpellier, la plaza de la Canourgue, un oasis verde con vistas a la Facultad de Medicina (la más antigua de Occidente todavía en activo), la calle Foch, con su vista sobre el Arco de Triunfo, y el acueducto Saint-Clément. Con sus 1000 años de historia y construida por los más grandes arquitectos internacionales, Montpellier es un ejemplo único de urbanismo controlado europeo que se plasma en los más de 70 patios en casas de los siglos XVI al XX. Además, Montpellier cuenta con casi un centenar de parques y jardines entre los que destacan el Jardín Botánico y, al norte, el Parque Zoológico de Montpellier y el Invernadero Amazónico. La denominada Montpellier moderna la podemos visitar bien a pie o en sus dos líneas de su moderno y alabado tranvía. Son imprescindibles el barrio neoclásico de Antigone, diseñado por Ricardo Bofill, y los barrios Consuls de Mer, Port Marianne y la nueva Alcaldía, obra de Jean Nouvel.

En la capital del Languedoc-Roussillon y del departamento de Hérault se encuentran fabulosos restaurantes, como no puede ser de otra manera en Francia, donde se sirven los platos más típicos de la gastronomía del Languedoc Roussillon acompañados por unos excelentes vinos. No podemos olvidar que Montpellier está en el corazón del viñedo más grande de Europa.

Guía de Montpellier.

¿Dónde quedarse? El hotel Mercure (00 334 6799 8989, mercure.com) cuenta con habitaciones estándar y servicio amigable. Gracias a su ubicación entre el centro histórico y el distrito Antigone es el hospedaje ideal para los visitantes. Le Jardin des Sens (00 334 9958 3838, jardindessens.com) es un hotel boutique de 15 habitaciones y el restaurante está premiado con dos estrellas Michelin. El Hotel D’Aragon (00 334 6710 7000, hotel-aragon.fr) ofrece una ubicación céntrica y nueve habitaciones con balcón desde donde verás la atmosférica actividad de la ciudad.

¿Dónde comer y beber? En una esquina de la Place Saint Ravy verás Le Carré (00 334 6786 4650, lecarreresto.fr): el tipo de lugar que encontrarías sólo por accidente. Come o bebe en la terraza; su menú incluye pescado asado y vegetales con salsa de jengibre servidos con arroz salvaje. A unos cuantos minutos del Musée Fabre, Le Bistrot Gourmand (00 334 6766 0809) es un bistró animado de estilo parisino donde sirven especialidades como hamburguesas de foie gras y manitas de cerdo fritas, acompañadas con vino regional. Cerca de la catedral, prueba en Le Petit Jardin (00 334 6760 7878, petit-jardin.com), un pequeño jardín, la salsa duxelles de hongos, espárragos y tocino, así como helado recién hecho,MONTPELLIER

¿Qué hacer? En el corazón de Montpellier –l’Ecusson: la zona más antigua de la ciudad– está el renovado Musée Fabre (museefrabre.montpellier-agglo.com), donde amantes del arte se reúnen para ver las obras de Rubens, Delacroix y Bazille. La plaza principal, Place de la Comédie, conecta el viejo centro con el nuevo y en ella se encuentra la Fuente de las Tres Gracias, construida en 1776: especialmente espectacular cuando se alumbra durante la noche. Pasea a lo largo de las laberínticas calles medievales a ver a dónde te conducen. En los edificios antiguos hallarás boutiques de moda, cafés y bistrós, pasarás por la iglesia San Roque, santo patrono de la ciudad, así como mansiones privadas y callejones serpenteantes hasta llegar a la Catedral de San Pedro, una capilla benedictina del siglo XIV. Aprovecha para conocer los jardines botánicos más antiguos de Francia (1593) con sus canales, grutas, invernaderos tropicales, un jardín de bambú y varios árboles milenarios. París no es la única ciudad donde puedes ver el Arco del Triunfo: en Montpellier también hay uno, aunque de menor escala. A tan sólo unos pasos podrás ver el Palacio Real Peyrou, una gran plaza bordeada de árboles donde se impone una gigantesca estatua de Luis XIV a caballo, así como el acueducto de San Clemente (s. XVIII). Dirígete luego al distrito Antigone, hace apenas 30 años un terreno baldío; actualmente, repleto de restaurantes y modernos departamentos de estilo neoclásico. Rema a lo largo del Río Lez para gozar de una vista diferente de Montpellier antes de terminar tu día en el moderno Port Marianne y admira edificios modernos como el Ayuntamiento, de estilo contemporáneo y diseñado como un cubo azul por François Fontès y el ya mencionado Nouvel.CALLE MONTPELLIER

Montpellier es un buen destino para un finde semana o un viaje más extenso pero, siempre, como no, cogiendo los trenes de Renfe - SNCF que nos dan la posibilidad de acercarnos a la zona sur de Francia de centro a centro de las ciudades y en un tiempo récord.

 

Para más información: www.renfe-sncf.com